Presunta negligencia médica derivó en la muerte de un niño de catorce años de edad a causa de un derrame cerebral. La familia del ahora occiso es de bajos recursos y tuvo que hacer préstamos para solventar los gastos funerarios y de una tomografía realizada a destiempo en una clínica privada y ahora se ven en aprietos para devolver el dinero.
El periplo de Guillermo Ciau, padre de Gerardo Ciau Nahuat de catorce años de edad, inició el pasado 17 de enero del presente año, fecha en la que llevó a su hijo a las 11:30 de la noche al hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por un fuerte dolor de cabeza. En la clínica le aplicaron una inyección, sin embargo, el dolor no cedió y tuvo que regresarlo más tarde, pero no lo quisieron atender porque ya había consultado, por lo que se vio en la necesidad de llevarlo al Centro de Salud donde le suministraron el mismo medicamento (metamizol) que le habían dado en el IMSS.
Ese fin de semana no tuvo alteraciones, sino hasta el domingo 23 de enero, cuando lo llevaron de nueva cuenta al hospital del IMSS porque tuvo nuevamente fuertes dolores de cabeza. Ahí le diagnosticaron que solamente se trataba de un simple dolor de cabeza y le recetaron unas tabletas.
El lunes 24 lo checaron en pediatría del mismo hospital en donde encontraron que tenía infectada la garganta y le dijeron que por lo mismo le dolía la cabeza para lo cual le recetaron otras pastillas. Al día siguiente, Guillermo Ciau se presentó al hospital para sacar una cita a su hijo, le dijeron que el jueves 27 lo iban a someter a un análisis y le programaron una cita para rayos X que debía ser el pasado lunes 31 de enero, a la cual no pudo llegar.
Porque el martes 25 de enero a las 16 horas le informaron a Guillermo Ciau mientras trabajaba, que su hijo había sufrido un desmayo, por lo cual fue internado en el IMSS en estado inconsciente y relata, “fue hasta entonces que le empezaron a conectar aparatos con tal de que se recuperara”. El padre del menor dijo que ese día le iban a hacer una tomografía, sólo que en el IMSS no hay aparatos para esos estudios y previa autorización de los padres fue llevado a la clínica privada San Miguel para el estudio que le costó 3 mil 100 pesos.
Posteriormente lo regresaron de nueva cuenta al IMSS, y ahí le informaron que el menor tenía un derrame cerebral y los doctores le dijeron que no había mucho por hacer y sólo faltaba esperar el desenlace, lo que sucedió el viernes 28 de enero a las 04:20 de la mañana.
Pagó por el funeral un total de 7 mil 500 pesos, para lo cual tuvo que hacer préstamos, y ahora tienen la urgencia de devolverlos, entre estos los 3 mil 100 pesos que prestó para la tomografía, ante ello el IMSS le informó que le devolverá el dinero pero en un lapso de entre seis a doce meses, tiempo que no le va a esperar la gente que le hizo el préstamo.
El padre del pequeño pide a las autoridades del IMSS a que presten más atención con los pacientes que les llevan, para que no se vuelva a repetir esta historia con otro familiar.
Cabe hacer mención que el niño Gerardo Ciau Nahuat de catorce años, no podía caminar, para desplazarse utilizaba una silla de ruedas. Hablaba bien, sabía leer, aunque sólo estudió hasta cuarto grado de primaria. Desde los ocho meses de nacido le implantaron una válvula en la cabeza por una operación que le practicaron en la columna vertebral, dijo el progenitor y la función de la válvula era para darle salida a un líquido de columna vertebral por vía urinaria.
fuente: Por Esto!
4 de febrero de 2011
Otra víctima de negligencia médica en el IMSS
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