Noticias de Cozumel

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3 de octubre de 2012

Nueva intentona de parque eólico

Fue publicada la nueva Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto del parque eólico; ahora solicitan instalar 32 aerogeneradores que son aún más grandes que los del proyecto anterior.

El área del nuevo emplazamiento del parque eólico, abarcaría prácticamente desde Rastas a Mezcalitos y sería equivalente a las fases uno y dos, de las tres que componían el proyecto original, recientemente rechazado.

Además, la empresa ‘Mexico Power Group’ –de capital extranjero a pesar de su nombre- sí modificó el tamaño de los aerogeneradores, pero para hacerlos más grandes; de 80 metros de altura en sus postes, pasaron a 100 metros de altura y de 100 metros de diámetro del barrido de las palas pasaron a 109 metros.
Para ponerlo en perspectiva, considerando una altura generosa de 3 metros por cada piso; sólo el poste del nuevo modelo de aerogenerador que quiere instalar esta empresa sería equivalente a la altura de un edificio de 33 pisos y a esto habría que sumarle el nuevo largo de las palas que será de al menos 53 metros cada una, llevarían la altura de todo el conjunto a superar los 150 metros de altura, tanto como un edificio de 50 pisos, multiplicado por 32 torres, unidas entre sí por los mismos caminos de 12 metros de ancho y zanjas y líneas de postes para sacar la energía, sobre zonas actualmente cubiertas por selva virgen y que bien podrían dejar de ser una reserva ecoturística a futuro que relance la economía de Cozumel, para pasar a ser terrenos colindantes a un parque industrial de generación de energía, sin viabilidad para el turismo.

Cabe recordar que, aunque están rodeados de un aura de sustentabilidad ambiental, los aerogeneradores de las gigantescas dimensiones que se proponen en este nueva intentona, provocan una serie de efectos indeseables que la propia empresa describió en el proyecto anterior, como por ejemplo el hecho de que son máquinas que hacen un intenso y permanente ruido, que requieren grandes cantidades de lubricantes y otros materiales peligrosos para su operación y que crean a su alrededor una ‘zona oscura’ para señales electromagnéticas de todo tipo, como las que se usan para los servicios de telefonía, televisión por satélite e internet inalámbrico.

Todo esto quitará valor comercial a los terrenos alrededor del área del proyecto, la cual abarca prácticamente toda la franja de costa que va desde Playa Box (restaurante Rastas), hasta Mezcalitos en el norte, unos 25 kilómetros de hermosas playas que de aprobarse este proyecto perderían su horizonte paisajístico y sus condiciones naturales prácticamente vírgenes, que son un patrimonio económico para el futuro del turismo en la isla.

El nuevo documento, que es de 771 páginas contra las 487 del anterior, se puede consultar por cualquier persona en el portal de internet de la Semarnat, en el enlace de trámites, poniendo en el cuadro del buscador la clave 23QR2012ED076.


Fuente: Por Esto!

16 de julio de 2012

Aerogeneradores, “bola cantada”

Mientras en Cozumel apenas nos estamos enterando del proyecto de los aerogeneradores, desde hace ya un año, se habla en los periódicos capitalinos sobre el tema, dando por un hecho el proyecto cuando en aquel entonces ni siquiera se había presentado la Manifestación de Impacto Ambiental.

El que aparece como fuente de esas informaciones es el propio Aurelio Joaquín González, quien aquí en la isla apenas si ha hablado al respecto.

Según puede comprobarse en una entrevista concedida al reportero Jesús Vázquez del periódico capitalino El Economista, fechada el 12 de julio del 2011, hace casi exactamente un año, y aún cuando en aquel entonces ni siquiera se había presentado el proyecto para su aprobación a las autoridades competentes, Aurelio Joaquín ya lo conocía y lo daba por un hecho, dejando saber que el proyecto que hoy tiene en alerta a los cozumeleños con la posibilidad de instalar las 115 gigantescas torres de las que habla el estudio de impacto ambiental del que tenemos copia, podría ser sólo la punta del témpano, pues Joaquín González declara en esa entrevista que en realidad serán 350 torres.

Estamos hablando de torres con postes de 90 metros de altura y cuatro metros de diámetro que sostendrán aerogeneradores de tres aspas, cada una de estas aspas con 50 metros de largo, mucho más altos que cualquier faro, antena o edificio que exista actualmente en Cozumel.

La entrevista, titulada “Parque eólico cargará de energía Quintana Roo” dice lo siguiente: “La energía producida por el parque eólico Cozumel 1, que iniciará su construcción este año en la Isla de las Golondrinas, suministrará (energía) no sólo a la ínsula, sino a hoteleros de la Riviera Maya e incidir con ello en el nivel de las tarifas eléctricas de todo el estado que por años se ha solicitado que disminuyan.

En 1994, el gobierno federal entregó a la empresa Cozumel 2000 un permiso para producir 75 millones de kilowatts de energía eólica, mediante la instalación de 60 turbinas generadoras, pero el proyecto se suspendió, al parecer por ser incosteable.
Desde entonces, explicó el presidente municipal de Cozumel, Aurelio Joaquín González, se ha intentado ajustar a la baja las tarifas eléctricas domésticas y de media tensión que en esta zona del país son de las más elevadas en relación con las altas temperaturas que se registran y que en otros estados con las mismas temperaturas reciben un subsidio por el elevado uso de aires acondicionados.

El proyecto Cozumel 1 tiene como meta generar 85 megawatts en un inicio y aumentar paulatinamente esa capacidad hasta estar en condiciones de producir lo suficiente para abaratar hasta en 15 ó 20% las tarifas eléctricas que hoy aplican en Quintana Roo, añadió el munícipe, (en realidad, la Manifestación de Impacto Ambiental dice que bajará 10 por ciento la cuenta de electricidad del municipio, no de los ciudadanos).

La entrevista continúa: “Está previsto el desarrollo del proyecto en tres etapas con la instalación de hasta 350 turbinas eólicas, que podrían generar hasta 400 megavatios, suficientes para atender parcialmente las necesidades de suministro doméstico y de media tensión de la isla de Cozumel y tener un excedente que sería vendido a hoteleros de la Riviera Maya.

El parque se desarrollará en un polígono conformado por 3,560 hectáreas”, expuso Joaquín González.

El terreno es propiedad del gobierno del estado y es la aportación al proyecto privado de la empresa Power Group que en el parque Cozumel 1 invertirá 1,000 millones de dólares.

El superintendente de la Comisión Federal de Electricidad en Cancún, Gerardo Castañeda, explicó que actualmente es muy poca la energía eléctrica que se produce en Quintana Roo, pues más de 95% es suministrada por las termoeléctricas de Valladolid y Chiapas.

El munícipe Aurelio Joaquín aseguró que en la primera etapa el parque eólico permitirá a Cozumel ahorros de hasta 15% del suministro tradicional de energía traída desde otras partes del sureste del país y dicho porcentaje irá en aumento conforme se consoliden las siguientes etapas del proyecto”.

Como se puede ver en esa entrevista, desde hace un año el alcalde sabe lo que el “México Power Group” quiere hacerle a su natal Cozumel y aquí en la isla ha evitado hablar al respecto; de hecho, la Manifestación de Impacto Ambiental la recibió su gobierno desde mayo pasado y de ella no se sabe más que lo publicado aquí desde principios de este mes, cuando ya está a punto de agotarse el plazo para observaciones.

Igualmente discutible es el dato de que el parque eólico abaratará la energía; de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 31 de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica en relación al 47 de su Reglamento compete solamente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con la participación de las secretarías de Economía y de Energía, y a propuesta de la Comisión Federal de Electricidad, fijar, ajustar, modificar o reestructurar las tarifas eléctricas y ni el alcalde ni el gobernador pueden hacer algo al respecto.

En otras oportunidades, el alcalde ha hecho otras peculiares declaraciones en entrevistas con medios nacionales, -pues en la isla concede solamente entrevistas de banqueta- ya en una ocasión le dijo a la prensa capitalina que Cozumel recibe cada año más de tres millones y medio de turistas de crucero, cuando nunca se ha llegado ni a los tres millones; también a principios del año en la prensa foránea anunció que estaba ya por iniciar la construcción de un cuarto muelle de cruceros en la isla, cuando esto es apenas un proyecto, sinceramente muy lejano, de la Apiqroo y ninguna empresa ha mostrado hasta ahora interés en construirlo; también andando fuera dijo que Donald Trump estaba a punto de entrar en Cozumel y luego lo negó a nivel local, como también negó que su gobierno tuviera pleito alguno con las navieras y luego resultó que Royal Caribbean efectivamente tiene demandado al municipio por el convenio de la anterior administración con los taxistas; y muchas cosas más, como los mil millones de pesos de los que aseguraba disponer cuando cumplió 90 días de gobierno y de los que hasta ahora no se ha visto su efecto en la inversión pública.

Tal vez igual en el asunto del parque eólico habría que tomarse sus palabras, -como dicen los americanos-, “con un grano de sal”; pues igual está nuevamente exagerando y adornando las cosas, pero lo que queda claro es que desde hace un año el alcalde Aurelio Joaquín tiene esta información, que obviamente simpatiza con el proyecto y que, siendo este un asunto de tal manera trascendente para todos, no había hecho nada por promover su conocimiento por parte de la población y de hecho, ni siquiera desde que el asunto saltó ahora ya a la luz pública, a principios de este mes, ha dicho nada al respecto.

El documento de casi 500 páginas en el que se detalla el plan de los aerogeneradores, no está disponible para el público, como debería estarlo, en las páginas Internet del ayuntamiento, sino en la página www.citymar.net/MX/ del conocido grupo ecologista. Consúltelo y fórmese usted su propia opinión al respecto.

Fuente: Por Esto!

10 de julio de 2012

Dicen que los aerogeneradores no afectarán

El gigantesco proyecto de los aerogeneradores en el otro lado de la isla afirma que no existe población que pueda ser afectada por la operación de las palas y su efecto de zona oscura, cuando en aquella parte de la isla existen ranchos y negocios que sí serán afectados.

Con datos que hacen al menos levantar las cejas a los habitantes de Cozumel que hasta ahora han conocido los datos del enorme parque eólico, los promotores del proyecto dicen que no habrá nadie a quién afectar con sus planes.

En lo que al “Mexico Power Group” respecta, su proyecto de 115 torres de 130 metros de alto entre la base del poste y la punta de las aspas no tiene por qué molestar a nadie en el otro lado de la isla, pues afirman que “solamente un 19 por ciento del turismo que visita Cozumel” acude a esa zona, con lo que la industria turística, dicen, no será afectada, ya que menos de dos de cada diez visitantes tiene interés de ir por allá.

Cualquier taxista, rentador de autos o de motos, puede desmentir este dato.
Lo que quizá no puedan es señalar en un mapa localidades como “La Estrella”, “San Lorenzo” o “Los Limones”, que se supone están en la isla.
Luego de publicar una tabla con una serie de nombres similares a los ya citados, en la página 241 del extenso documento elaborado por la propia empresa sobre el proyecto, se dice lo siguiente: “Como puede verse en la tabla anterior las localidades más pobladas, al margen de la ciudad de Cozumel (77 mil 236 habitantes) son Las Fincas (746 habitantes), Kilómetro Cuatro y Medio (211 habitantes), La Estrella (¿) (154 habitantes), San Lorenzo (¿) (134 habitantes) y Huerto Familiar (104 habitantes) (en realidad la colonia Huertos Familiares, donde viven bastantes más personas que 104).

“En general –continúa el documento- todas las localidades quedan fuera del emplazamiento seleccionado para la ubicación del parque eólico siendo las más cercanas: Mezcalitos (0 habitantes, Estatus: Inactiva, Ambito: Rural)/ San Carlos (34 habitantes, Estatus: Activa, Ambito: Rural )/Santa Cecilia (8 habitantes, Estatus: Activa, Ambito: Rural)/ Santa Cecilia Nueva (0 habitantes, Estatus: Inactiva, Ambito: Rural) /Punta Chiqueros (0 habitantes, Estatus: Inactiva, Ambito: Rural)/Punta Morena (2 habitantes, Estatus: Activa, Ambito: Rural)/ Chen Río (0 habitantes, Estatus: Inactiva, Ambito: Rural)/Buenavista (0 habitantes, Estatus: Inactiva, Ambito: Rural)/Las Palmas (0 habitantes, Estatus: Baja, Ambito: Rural)”.

Llama la atención que se listen tales datos, como nombres de supuestas localidades que nadie conoce y evidentemente son solamente ranchos y puede ser que algunos sean hasta inventados.

En cambio, lugares de todos conocidos como Mezcalitos, Chen Río, Punta Chiqueros –mejor conocida como Playa Bonita- y el Rancho Buenavista, los ponen como con cero habitantes, inactivos y del ámbito rural, cuando son lugares activos donde mucha gente trabaja porque son conocidos puntos de reunión de cozumeleños y de turistas.

Son de hecho los puntos turísticos más importantes de la costa oriental junto con Punta Morena, la única que marcan activa, con “dos habitantes” y la clasifican con todos los demás como del “ámbito rural” aunque en realidad se dedican al turismo.

Fuente: Por Esto!

5 de julio de 2012

Hoy, nueva reunión del Coplademun

Este jueves se llevará a cabo una nueva reunión del subcomponente ambiental del Comité de Planeación Municipal, (Coplademun) en la que el tema será el gigantesco proyecto de instalación de aerogeneradores en el otro lado de la isla.

Los miembros del comité, que no se enteraron de la existencia de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, sino hasta el lunes pasado, tienen que emitir una opinión al respecto para este viernes, siendo que es un legajo de 500 hojas.

Federico Ruiz Piña, encargado en Cozumel del mecanismo de planeación y sustentabilidad ‘Agenda 21’ e impartidor de trascendentes cursos al personal del ayuntamiento acerca de la manera correcta de contestar el teléfono, (no es broma), tenía ya en su poder este documento fechado en mayo de 2012 y no se lo había dado a conocer al resto de los miembros del comité o al menos no a los que era conveniente que lo conocieran.

Por ese motivo, en la anterior reunión del comité se incluyó en el acta una moción para hacerle un apercibimiento al señor Ruiz Piña por retener esta crucial información y para que no pretenda decir después que el extenso documento ya fue revisado por el Coplademun, ya que no ha sido así.

Ahora que algunos detalles del proyecto ya se han hecho públicos, ha empezado a crecer la preocupación en la comunidad por todo lo que se planea a sus espaldas.
La electricidad generada por este gigantesco proyecto no sería para Cozumel, sino para la exitosa y en crecimiento Riviera Maya; si se quisiera apoyar un cambio a la energía sustentable y que la ciudad bajara su huella de carbono (la contaminación que se emite a la atmósfera para sostener un determinado estilo de vida) lo que se debería hacer sería promover que cada hogar y edificio tuviera sus propios sistemas de generación de electricidad solar y por viento, pero a pequeña escala.
Sin embargo, unos aerogeneradores con postes de ochenta metros de altura, (tan altos como un edificio de 30 pisos) con palas de 50 metros de largo, aunque generen electricidad sin quemar combustibles fósiles, tienen otro tipo de impactos indeseables que en un lugar como la isla de Cozumel resultarían simplemente devastadores y no sólo para los animales o los ecosistemas, sino para la calidad de vida de los isleños y para el valor de sus terrenos y su patrimonio, además de que serían el fin de la isla como el destino turístico que hasta ahora ha sido, cancelando su posibilidad de crecer en ese mercado a futuro.

Todo para que los inversionistas extranjeros del “Mexico Power Group” se conviertan en el sustituto regional de la CFE para surtir de energía a la Riviera Maya, haciendo el negocio del siglo a costa de la isla para crear a cambio un puñado de empleos y bajarle un insignificante diez por ciento a la cuenta de luz del ayuntamiento, “piquito” que bien podría terminar en los bolsillos de alguno de nuestros próceres políticos sin que nadie más se diera cuenta y que, en todo caso, no resuelve gran cosa.

La isla en cambio, estaría perdiendo su viabilidad ambiental y económica ante un proyecto de generación de energía que es tan verde y ecológico como la represa de Itaipú en la frontera de Brasil y Paraguay, donde para generar electricidad se inundó un valle entero y se desplazó y mató a miles de animales y hasta a pueblos originarios.
Toda proporción guardada, el efecto de 115 aerogeneradores de tales dimensiones, anclados a 20 metros de profundidad en el suelo (cuando el manto freático del que obtenemos nosotros y la selva el agua necesaria para vivir se encuentra a menor profundidad) que serán visibles a 15 kilómetros de distancia (cuando la isla mide 14 en su parte más ancha) y harán las 24 horas del día un intenso zumbido conocido como “ruido blanco” que crecerá de intensidad con el viento y creará por el movimiento de las aspas una “zona oscura” para todo tipo de señales electromagnéticas (televisión, celulares, Internet, etcétera) a 10 kilómetros a su alrededor; es igualmente devastador para un lugar como esta isla y tendría importantes efectos nocivos sobre su población.

No se sabe todavía cuál será la posición oficial de los miembros del Coplademun que se reúnen este jueves, ni el ayuntamiento ha dado a conocer postura oficial alguna al respecto, ocupados como están el alcalde y los miembros del cabildo, dilucidando si tienen que hacer o no una nueva auditoría y dejando pasar este problema como si no existiera y no fuera tan grave y urgente como es.

Fuente:Por Esto!

4 de julio de 2012

Terrenos perderían plusvalía por aerogeneradores

Hasta el controvertido proyecto de Donald Trump, que para unos es contrario a un desarrollo sustentable y para otros significa la salvación turística y financiera del destino, pasaría a ser parte de la historia de “lo que pudo ser” en caso de aprobarse el establecimiento de las más de cien aeroturbinas en el otro lado de la isla, ya que el lugar perdería el atractivo para toda inversión turística y reduciría a Cozumel a ser un mero generador de energía para la Riviera Maya.

El proyecto “Punta Arrecifes Resort” en el que está involucrado Donald Trump, queda encerrado por el parque eólico, lo que podría cancelar esa inversión, que es incompatible con los aerogeneradores.

Ya este mismo año, el conocido millonario canceló una inversión similar en la costa de Escocia porque el gobierno de aquel país, permitió instalar aerogeneradores demasiado cerca de lo que sería su desarrollo con campo de golf y el inversionista considera que la presencia de “esas máquinas horrendas” como él mismo las llama, arruina la plusvalía de los terrenos, razón por la que incluso estudiaba una demanda contra el gobierno escocés por haberlo engañado al no informarle del plan de los aerogeneradores tan cerca de sus proyectos de lujo.
Y es que, como lo dice la propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada a las autoridades por la empresa interesada en el proyecto, la operación de estos aparatos gigantescos (postes de 100 metros de largo; 20 enterrados y 80 sobre el suelo; con aspas de 50 metros cada una y un diámetro de giro de 100 metros) deteriora la calidad de vida, el paisaje, la flora y fauna y, además, crea una “zona oscura” para señales electromagnéticas con diez kilómetros de ancho, con lo cual, aquella costa quedaría privada de servicios como la telefonía celular, el Internet e incluso la radio y la televisión; ¿qué clase de ‘desarrollo turístico de clase mundial’ dirigido al mercado ‘de alto poder adquisitivo’ consideraría siquiera instalarse en un lugar así?.
Si con las actuales limitantes en materia de medio ambiente, los predios en aquella zona de la isla son difíciles de comerciar y hasta ahora cuestan relativamente poco, aprobado el proyecto de los aerogeneradores ya no valdrían nada.

De estar enclavados en un paraje lleno de naturaleza, con presencia de aves y mamíferos salvajes, con árboles centenarios y de considerable altura y con una quietud silenciosa rodeándolos, sólo interrumpida por los cantos de los pájaros, pasarían a estar en medio de algo que con todo y su máscara de ‘energía verde’ es simplemente un parque industrial de generación de electricidad, con múltiples caminos de doce metros de ancho fragmentando las selvas, con interminables filas de postes para llevar la energía a la ciudad de San Miguel atravesando el centro selvático y hasta hoy virgen de la isla y haciendo un espantoso “ruido blanco” durante todo el día y toda la noche, el cual se incrementa a razón de un decibel por cada metro por segundo que aumenta de velocidad del viento, en un lugar como Cozumel donde vientos constantes de entre 30 y 50 kilómetros por hora son comunes.
Las torres además, dice el propio estudio de la empresa, tendrán un impacto en el paisaje hasta 15 kilómetros de distancia, con lo que si la isla mide apenas 14 de ancho, ¿significa esto que los aerogeneradores serían visibles incluso desde el centro de la ciudad?.

Además, el potencial y las expectativas que siempre se han tenido en esa costa de la isla para ser el futuro turístico de Cozumel, ya fuera explotando sus playas así como están: tan anchas, largas y arenosas como las mejores de la Riviera Maya, Tulum y Cancún, pero sin construcciones; o hasta por medio de un desarrollo polémico y con otro tipo de impactos ambientales como el “Punta Arrecifes Resort” de la familia Barbachano y Donald Trump, pasarían al catálogo de lo imposible.

Si se permite la construcción del parque de generación eléctrica, eso será lo único que se pueda hacer en esa costa de la isla, que perderá el resto de sus atractivos.
Sí se podrá ir a la playa, pero siempre se tendrán a la vista los gigantescos generadores -115 desde Punta Sur hasta Punta Molas-, sobre todo al estar nadando desde el mar, lo que cambiará el paisaje y alejará a buena parte del turismo que busca precisamente esas estampas que estamos por perder.

Nadie querrá invertir en esa parte de la isla y siendo esto lo único que le queda de espacio para crecer, Cozumel se verá condenado a seguir siendo un puerto de escala de cruceros para siempre, con su modesta hotelería actual y la actividad que ya se tiene en la costa occidental, pero sin crecer más y destinado ya más bien a ser el generador de energía de la vecina Riviera Maya, y su banco de materiales para cuando les vuelva a hacer falta arena.

Fuente: Por Esto!

3 de julio de 2012

Ruiz Piña está ocultando la MIA

A través de las páginas de este periódico se tuvieron que enterar los mismos miembros del Comité de Planeación Municipal sobre el proyecto de generación de energía por viento en el otro lado de la isla; así como ellos, tampoco los ejidatarios y menos los propietarios de predios en esa zona de Cozumel, saben nada al respecto, a pesar de que las autoridades tienen la información desde hace más de una semana.

Este lunes, se reunió el Componente Ambiental del Comité de Planeación Municipal, conocido por sus siglas como el Coplademun, para analizar asuntos concernientes al desarrollo de la isla, y para discutir lo publicado ayer en este diario en el sentido de la verdadera magnitud de lo que se planea hacer en el otro lado de la isla con el proyecto de generación de electricidad.

Y es que el encargado de hacer saber estos asuntos a los miembros del comité, Federico Ruiz Piña, director de “Agenda 21” (mecanismo que se supone vigila que todo desarrollo en la isla se ajuste a criterios de sustentabilidad ambiental y representa un compromiso del gobierno municipal), a pesar de que tiene desde hace días la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto de generación eléctrica, no se los ha mostrado a los demás miembros del comité, o al menos a los que acudieron este día a la cita, quienes se enteraron de algunos detalles del proyecto por lo publicado aquí, y por ese motivo promovieron que en el acta de esta reunión se hiciera constar un apercibimiento a este funcionario, que ni siquiera se molestó en presentarse a la reunión y que no les ha mostrado la MIA, de la que este diario tiene una copia y que a continuación reproducimos en algunas de sus partes más llamativas para profundizar en lo publicado ayer.
Estos son extractos de un legajo de más de 500 páginas elaborado por la propia compañía interesada en el proyecto, en el que ellos mismos admiten las consecuencias que esto tendrá para la isla, en esta ocasión, sobre el tema de las aves, importante porque es parte de la calidad de vida, del equilibrio natural y del atractivo turístico que puede sacar a la isla de la penuria económica en la que ahora se encuentra con beneficio para todos y no para unos cuantos.

“11.- Impacto sobre la fauna. Según evidencia la experiencia operativa de una gran cantidad de parques eólicos, las aves y los quirópteros (los murciélagos, necesarios porque controlan a los insectos nocivos y polinizan las plantas) constituyen la fauna que más intensamente se ve afectada, tanto por la existencia y funcionamiento de los aerogeneradores como por los tendidos eléctricos anejos. Otros grupos faunísticos pueden compartir el hábitat, sin grandes problemas aparentes, con los molinos.

Los aerogeneradores afectan al hábitat y costumbres de las aves y los quirópteros, provocando su mayor impacto por mortalidad de las mismas al chocar contra los rotores y las estructuras de las turbinas. En principio, todas las aves son susceptibles de colisión, pero se espera una mayor probabilidad para las aves más abundantes, las planeadoras como águilas (la magnífica águila pescadora de Cozumel que vive en ese lado de la isla y es en sí misma un atractivo turístico para quienes saben apreciar esto) o buitres (los zopilotes, que feos y todo, tienen un papel crucial en el equilibrio ecológico al ser los encargados de eliminar los desechos orgánicos de todo tipo, al grado que si no existieran, viviríamos entre inmundicias) en las que ha quedado especialmente comprobado, puesto que utilizan el mismo recurso que el aerogenerador, es decir, el viento. Igualmente, las aves migratorias encuentran un riesgo elevado cuando vuelan a baja altura con el viento en contra, como han reflejado los estudios de la Sociedad Española de Ornitología en los parques eólicos de Tarifa (Cádiz). Otro factor que puede influir en las posibilidades de colisión para las aves es la posibilidad de que se posen en las estructuras eólicas para descansar o nidificar.

En 1995, Dinamarca (un país que depende de esta energía y cuya opinión por lo tanto no es del todo imparcial) señaló haber encontrado evidencias de que, una vez concluida la construcción y puesta en marcha de una central, las aves locales se "familiarizan" (¿!) con los aerogeneradores y tienden a evitarlos. Incluso se ha afirmado que las aves migratorias desvían su trayectoria cuando un parque eólico se encuentra en la dirección de su vuelo. Pero estos casos se traducen realmente en modificaciones en el comportamiento de las mismas, originadas por situaciones de estrés y desorientación, (es decir, perderemos las aves migratorias, patos, garzas, y hasta las famosas golondrinas).

“La electrocución de la avifauna con las líneas eléctricas de transporte de la energía producida no es nada desdeñable. La colisión tiene lugar porque las aves en vuelo no ven los cables, no los detectan a tiempo, o bien no los identifican como obstáculos”.

Fuente: Por Esto!

26 de abril de 2012

“Ventiladores” acabarían con aves

Con la instalación de los aerogeneradores en el lado oriental de la isla, Cozumel podría perder el arribo de tortugas marinas, su diversidad de aves residentes y de aves migratorias, sus poblaciones de murciélagos –que mantienen bajo control a numerosas plagas- y hasta la plusvalía de los terrenos, debido al intenso ruido y a la destrucción del paisaje, advierte una opinión técnica de la UNAM.

Además, no solamente son los ecologistas los que advierten de efectos potencialmente nocivos de este proyecto, sino hasta el magnate de los bienes raíces que se supone invertirá en aquel lado de la isla, Donald Trump, quien detesta esas máquinas y acaba de cancelar una inversión de mil millones de dólares en Escocia porque el gobierno de allí autorizó colocar algunos aerogeneradores cerca de sus terrenos.

Como lo dimos a conocer ayer, en la primera parte de esta información, el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM, recomienda no aprobar este proyecto y enlista una serie de inconvenientes que, a diferencia de las críticas que se le hacen frecuentemente a las opiniones de los ecologistas locales, proceden de un trabajo realizado con rigor científico que no puede ser descartado caracterizándolo simplemente como una opinión “contreras” o “anarquista”.

Este estudio advierte que las gigantescas torres de generación propuestas para Cozumel -más de 130 torres de 100 metros de altura con aspas de 50 metros y anclas de 30 metros bajo el suelo- son un peligro para la biodiversidad de la isla porque alterarán las condiciones de vida de los animales al agregar una incesante fuente de ruido y se convertirán en una barrera que impedirá el vuelo libre de pájaros y murciélagos, diezmando sus poblaciones y obligándolos a irse de la isla.

Si no hubiera, por ejemplo, murciélagos, muchas especies de polillas saldrían de control, así como las poblaciones de mosquitos, que se multiplicarían hasta niveles aún más peligrosos para la gente que los que ya se enfrentan.

El estudio de la UNAM afirma que “diariamente cientos de aves acuáticas vuelan de las lagunas del norte hasta los cuerpos de agua en la punta sur de la isla, y viceversa. Esta migración local la realizan con pausas que realizan en una serie de lagunas y cuerpos de agua que se encuentran paralelas a la carretera perimetral al este de la isla.

Se sabe por estudios hechos en la misma Isla Cozumel entre 2004 y 2009, que la construcción de caminos en la selva (como los que se requerirían para el servicio de las torres) tiene efecto de barrera para el paso de las aves y que su magnitud aumenta con el tamaño de la apertura del camino. Se determinó que con la apertura de un camino de 19 m se reduce en 54% el cruce de aves e incluso con una apertura de 3 m el 73% de las especies dejan de cruzar.

En un estudio realizado también en Cozumel se determinó que las carreteras de Cozumel ocupan el 0.5% de la superficie de la isla, sin embargo, el 40% de la isla está afectada por diferentes perturbaciones como es el ruido del tráfico vehicular. Se determinó que el ruido del tráfico de la carretera perimetral de Cozumel tiene efectos a 2 mil 023 metros del borde de la misma hacia el interior de la selva mediana.

Por estudios internacionales, se sabe que el efecto del ruido por torres eólicas puede afectar hasta 2 kilómetros de distancia desde la torre, debido al ruido que producen el cual se mantiene constante entre 94 y 104 decibeles. Por la noche este efecto se torna aún más problemático cuando el ruido natural de un sitio desciende debajo de los 30 dB y entonces los generadores eólicos se tornan la principal fuente de ruido.

Un estudio hecho por el gobierno de Inglaterra determinó que el 20% de los proyectos eólicos les causa problemas con el ruido que generan. Se sabe que la apertura de nuevos caminos y carreteras tiene diferentes efectos como: contaminación, perturbación visual y mecánica, cambio en la configuración del paisaje, penetración de fauna y flora invasora, fragmentación de poblaciones, muertes por atropellamiento y el ya mencionado efecto barrera al movimiento de los animales.

Existen reportes científicos de mortalidad de aves y murciélagos debido al choque de estos con torres eólicas, al localizarse en el paso de sus rutas migratorias. Se estima que anualmente mueren 300 mil aves en el mundo al chocar con torres eólicas.

A pesar de ser aún escasas las evidencias negativas de los sistemas eólicos, se han tomado medidas precautorias como para el caso del Gallo de las Praderas (Tympanuchus pallidicinctus) en el estado norteamericano de Kansas, evitando instalar torres eólicas a 5 millas (8 kilómetros) de su sitio de anidación y migración.

Por todo lo anterior se recomienda hacer estudios completos y profundos, que determinen los beneficios, así como los potenciales efectos y riesgos que el proyecto Parque Eólico de Cozumel pueda tener tanto en la población como en el ambiente, entiéndase fauna y flora de la isla. Los puntos clave para discutir de acuerdo a la información presentada deben ser: 1. Determinar el daño y efecto que tendría el área desmontada de vegetación para establecimiento de las torres considerando que el actual proyecto afectaría la delgada superficie donde está el Tasistal y las lagunas temporales al este de la isla.

2. Determinar la ubicación de las torres eólicas, y el potencial efecto de mortalidad de las aves al encontrarse las torres en alguna de las rutas migratorias mencionadas. 3. Determinar el daño y potencial efecto del ruido generado por las torres eólicas sobre la fauna silvestre y población de Cozumel”, concluye el estudio.

Pero si todas estas razones no fueran suficientes, queda el problema económico ya que aquella costa de la isla, que se ve como un potencial atractivo turístico a futuro y como el siguiente gran negocio inmobiliario para todos los que tienen tierras ahí, debido a sus playas y a sus paisajes y a su biodiversidad, todo lo cual está en riesgo.

No valdrá lo mismo un terreno con vista al mar, ambiente silencioso y tranquilo, rodeado de naturaleza, que uno con vista a gigantescas torres de metal que zumban fuertemente de día y de noche, ubicado en una zona de la que hasta los animales han huido.

Hasta Donald Trump, la persona que se supone detonará esa parte de la isla con su mega proyecto “Punta Arrecifes Resort” detesta “esas máquinas horrendas” como las llama y acaba de cancelar un proyecto de mil millones de dólares en Escocia por la cercanía de esos “ruidosos adefesios” a las tierras donde lo iban a construir, según lo informó este mismo miércoles la propia BBC en su portal de Internet en español.

Fuente: Por Esto!

31 de enero de 2012

Aerogeneradores podrían tener un efecto adverso

Solicitan oficialmente al secretario de Ecología del estado una visita a la zona donde el gobierno federal pretende dar permiso a una empresa privada para instalar gigantescos aerogeneradores de electricidad que podrían tener un efecto adverso para la ecología de la isla.

El lugar en el que se pretenden instalar gigantescos aerogeneradores en Cozumel es un frágil ecosistema hogar de numerosas especies protegidas donde este proyecto puede hacer más daño que bien.

Al menos esto es lo que opinan los integrantes del principal grupo ecologista ciudadano de la isla, Cielo Tierra y Mar, Citymar, dirigido por la conocida activista cozumeleña Guadalupe Alvarez Chulim.

Para exponer su punto, los ecologistas han mandado diversas misivas, la penúltima de ellas dirigida a Felipe Calderón y la más reciente al secretario de Ecología del estado, Francisco Elizondo Garrido.

“Sr. Secretario por este medio y con todo respeto nos permitimos informar a Usted, del área donde se pretende llevar a cabo el desarrollo de generadores eólicos, esta área se encuentra desde Punta Sur hasta Punta Molas, de la zona federal, después de la carretera oriente, se encuentran una anchura de lo menos de 3 a 4 kilómetros de Manglares entrelazados de las cuatro especies protegidas: Rojo, Blanco, Negro y Botoncillo, además que en algunas partes son chitales (colonias de Palma de Chit, especie vegetal protegida) y lagunas costeras, que se encuentra protegidas por la Norma Oficial Mexicana 059, categoría (A) de Amenazadas la Ley General de Vida Silvestre artículo 60 Ter, (conocida como “ley del mangle”) además de poblaciones de especies silvestres nativas y aves migratorias que vienen a reproducirse año con año en esos humedales, estamos conscientes que los generadores eólicos producen una electricidad limpia, pero también sabemos que existen en la República Mexicana lugares que a diferencia de este, son idóneos para ese tipo de proyectos, no podemos destruir mas de 300 hectáreas de manglares, permitir relleno de humedales, además de afectar las poblaciones de cochino de monte, armadillos, pizotes, tortugas, liebres, lagartijas endémicas, iguanas y demás fauna protegida por la ley que existe en esa área de la isla, y como el proyecto es prácticamente costero según los expertos en este tipo de instalaciones dicen que cuando el proyecto de generación eólica es costero debe ser a 100 metros del nivel del mar, cabe recordarle que en las playas del lado oriente de la isla son el único lugar donde arriba la tortuga marina y que los generadores según los expertos que hemos consultado generan mucho ruido y la tortuga marina tiene un oído muy fino que sufrirá consecuencias graves para su arribo además que está en peligro de extinción y también se encuentra protegida por la norma oficial mexicana 059 categoría (P) que quiere decir peligro de extinción, igual que las lagartijas e iguanas.

Para que usted, como Autoridad, tenga un panorama de esa área le envío una serie de fotos tomadas el sábado para comprobar lo que le informamos, (una de las cuales ilustra esta nota).

Sr. Secretario esperamos que usted personalmente lleve a cabo una visita y compruebe que lo que le decimos es verdad, ya que el regidor el C. Francisco Reyes, no conoce el área y declara que no habrá afectación, algo que todos conocemos los que vivimos en esta Isla y sobre todo los nativos del lugar, que han estado viniendo a esta oficina (de Citymar) y han traído fotos, para que las enviemos a las autoridades correspondientes porque así como con el proyecto de la extracción de arena los ciudadanos de Cozumel estamos muy preocupados por toda esa devastación que se pretende llevar a cabo por el Gobierno Municipal y Estatal, no omito informarle que ya fue informado de ese lugar el Sr. Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, y Autoridades de la Semarnat, con el único objetivo de que los desarrollos sean sustentables y no destructores y que sí se lleven a cabo, pero en los lugares idóneos, no queremos que solo por ganar proyectos millonarios, se destruya nuestro medio ambiente ya que la destrucción será irreversible.

Haciendo de su conocimiento que se tome en cuenta que se trata de la Isla de Cozumel la cual vive de sus recursos naturales y es Turística”, concluyen.

Fuente: Por esto!

15 de septiembre de 2011

Aerogeneradores de electricidad

Un total de 121 máquinas o “veletas” de 80 metros de alto, con aspas de 100 metros de diámetro total, se pretenden instalar para la producción de energía eólica –del viento– desde Mezcalitos hacia Punta Molas, de acuerdo a lo planteado por Ángel Mota Salazar, titular de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado (Sema).

El proyecto que este funcionario presentó ante los miembros del Comité de Seguimiento del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) la tarde del pasado martes, pretende anclar en la zona oriental de la isla un total de 121 generadores para producir energía “limpia” bajo el contexto de ser un “destino verde”, sin la necesidad de quemar hidrocarburos fósiles.

La intención es instalar un total de 57 máquinas diseminadas a diferente distancia desde los terrenos ubicados frente a la entrada del parque ecológico Punta Sur hasta el faro de Punta Molas, divididos por la carretera transversal en dos polígonos, Norte y Sur.

Cada máquina tendrá 80 metros de alto, con aspas de 100 metros, cuyo radio será de 50 metros por cada lado, que en su parte más baja estará a 30 metros del suelo, en tanto que cada poste estará enclavado a una profundidad de 20 metros supuestamente sobre rocas “sanas”, aunque en la mayor parte del territorio oriental predomina la superficie blanda al existir abundantes zonas inundables que en temporada de lluvias cobran vida con la llegada de aves, reptiles y mamíferos atraídos por el agua.

Según Ángel Mota Salazar, cada uno de estos generadores tendrá la capacidad de producir 2.3 megavatios. Abarcando una superficie de 5 mil 806 hectáreas, de acuerdo al proyecto presentado sólo se utilizarían 233.8 hectáreas para vialidades y zanjas donde se resguardará el cableado subterráneo, para las bases de 57 generadores en la zona Sur, una subestación, almacén, oficina, taller, y un alojamiento para el personal mientras laboran.

En tanto que en la parte Norte se planea instalar 64 máquinas, 55 bases de aerogeneradores una subestación, almacén, oficina, taller, y una vivienda.
En lo que concierne a la cara Sur que comprende desde Punta Sur a Mezcalitos, los aparatos generadores de energía estarán distribuidos sobre las Unidades de Gestión Ambiental (UGA), C-4 de conservación, C-5, C-6, C-7, y A-8, considerados de aprovechamiento de bajo impacto, en las A-6 y A-7, definidas como zonas de aprovechamiento mixto de acuerdo al POEL.

En lo que toca al Norte desde Mezcalitos hacia el faro de Punta Molas, los aerogeneradores se pretenden colocar en la UGA A-9 considerada de aprovechamiento de bajo impacto.

Cabe señalar que para la colocación se necesitará derribar vegetación que en buena parte de estos sitios predomina la presencia de plantas de chit y palmas de guano, protegidas por la ley, no se sabe qué pasaría con el manto acuífero porque al perforar llegarán a 20 metros, cuando en varias partes de la superficie isleña se encuentra agua a tres metros o a menor profundidad; también se ignora el impacto que causará la colocación de 121 “veletas” entre la fauna aviar y terrestre que ocupan estos hábitats, y tampoco se dijo de qué manera específica va a beneficiar a la comunidad la colocación de estos aparatos.

Fuente: Por Esto!

4 de agosto de 2011

Analizan predios para construir parque eólico

Como parte de los trabajos para aterrizar el proyecto del parque eólico en la isla de Cozumel, se están analizando los predios en donde se tiene planeado la construcción de la obra ecológica, lo que es un hecho es que dichos aerogeneradores serán instalados en terrenos propiedad del Instituto del Patrimonio del Estado (Ipae).

Sandra Bello Gutiérrez, delegada del Ipae, dio a conocer que en días pasados una cuadrilla de técnicos acudieron a los predios que se localizan en la parte oriental de la isla para determinar las colindancias del espacio planeado para la obra y así determinar el mejor lugar para la construcción del parque eólico que estará en la zona oriental de la isla, donde ya trabajan topógrafos en las mediciones de los predios del Gobierno del Estado.

Bello Gutiérrez, dijo que actualmente se encuentran analizando los terrenos en donde pudiera construirse el parque eólico que anunció hace unas semanas el Gobernador, Roberto Borge Angulo y que lo más probable es que estará ubicado en alguna zona de la parte oriental de la isla entre playa Mezcalitos y Punta Sur, pues en dicha zonas se registran vientos fuertes, lo cual es primordial para este proyecto.

De concretarse la obra será de gran beneficio para la isla pues vendrá a contribuir al desarrollo de Cozumel, además de los beneficios que se obtendrán con la generación de energía eléctrica limpia y la creación de fuentes de empleo, agregó la funcionaria.


Aerogeneradores

Es una agrupación de aerogeneradores (generador eléctrico movido por una turbina accionada por el viento) que transforman la energía eólica en energía eléctrica.

El número de aerogeneradores que componen un parque es muy variable, y depende fundamentalmente de la superficie disponible y de las características del viento en el emplazamiento.

Antes de montar un parque eólico se estudia el viento en el emplazamiento elegido durante un tiempo que suele ser superior a un año. Para ello se instalan veletas y anemómetros. Con los datos recogidos se traza una rosa de los vientos que indica las direcciones predominantes del viento y su velocidad.

Los parques eólicos proporcionan diferente cantidad de energía dependiendo de las diferencias sobre diseño, situación de las turbinas, y por el hecho de que los antiguos diseños de turbinas eran menos eficientes y capaces de adaptarse a los cambios de dirección y velocidad del viento.

Fuente: Respuesta